Internacional

La repulsiva ley de aborto de Texas es hipocresía pura de los republicanos

El grito de “¡Libertad!” resuena en todo el país, surgiendo de lugares como Texas, controlado por funcionarios republicanos que utilizan todas las herramientas a su disposición para prohibir los mandatos de uso de mascarilla o los requisitos de vacunación. Es curioso, entonces, que desde el miércoles por la mañana, las mujeres de Texas tengan esencialmente prohibido optar por un aborto.
Los mismos políticos que declaran que los requisitos de uso de mascarilla son una intromisión intolerable del gobierno en la sacrosanta libertad individual, acaban de imponer la ley de aborto más restrictiva del país desde que la Corte Suprema hizo legal el aborto en la histórica decisión de 1973, Roe vs. Wade.

La ley de Texas, SB8, entró en vigor porque la Corte Suprema de EE.UU. y un tribunal federal de apelaciones se negaron a detenerla, a pesar de que supone una clara violación de la ley vigente. Hasta ahora, los tribunales habían permitido algunas restricciones, generalmente prohibiendo los abortos tardíos, aquellos que se producen más allá de la fase en la que el feto es viable, esto es, a unas 24 semanas de gestación.