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Víctor Hugo Lozano asistió al concierto de inicio de temporada de la Orquesta Sinfónica de Yucatán: rinde homenaje a 80 años del ‘Huapango’ de Moncayo

A pesar de la lluvia, los asistentes llegaron al teatro Peón Contreras la noche del viernes para escuchar a la Sinfónica, una mano a su  pareja y la otra a la sombrilla. La Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) ofreció un repertorio mexicano, incluyendo como broche de oro, el Huapango de José Pablo Moncayo, pieza que cumple 80 años de ser reconocida como el segundo himno nacional, el viernes 10 de septiembre y domingo 12 de septiembre  

Mientras el público se encontraba ya en sus asientos, las escarpas  y calles del centro acumulaban agua  sin medida. En el interior del teatro, también llegó la lluvia, gracias a unas goteras que puso en jaque al staff. 

Al iniciar el concierto, doña Margarita Molina Zaldívar, la presidente del Patronato de OSY, ofreció unas  palabras de bienvenida, recordando que “la música es la única medicina que necesita el corazón y el alma”. 

Mencionó que la OSY lleva 17 años aportando a la vida cultural del estado,  y después de la pandemia hizo referencia al reinicio de un ciclo en donde, “aprendimos mucho y nos sentimos renovados”. 

Entre los asistentes, también estuvieron presentes María Fritz Sierra, secretaria general de gobierno, Loreto Villanueva Trujillo, secretaria de la Cultura y las Artes en Yucatán (Sedeculta), Víctor Hugo Lozano, coordinador de la bancada panista en el congreso del estado. 

También estuvo presente el empresario  Roberto Abraham Mafud,  integrante del Patronato de la OSY y compositor musical, quien esa noche fue testigo del estreno mundial de su Pieza Vienesa,  pues fue la primera vez que la interpretaba una sinfónica.   

Los asistentes recibieron con  aplausos  al director Juan Carlos Lomónaco, quien dió un breve recorrido por el repertorio de la noche: Rodolfo Halffter, Arturo Márquez, Roberto Abraham, Silvestre Revueltas y José Pablo Moncayo.  

Bajo la batuta de Lomónaco, la velada musical se enriqueció con la participación de la arpista británica, Ruth Bennett, como solista invitada, quien también es parte de la OSY. 

Vestida de rojo, en combinación con su cubrebocas, Ruth Bennet tocó las partes solistas de Máscaras, cuatro danzas para arpa y orquesta de Arturo Márquez. 

Flor, Son, La Pasión según San Juan de Letrán y La Pasión según San Marcos, fueron agradecidas por un nutrido aplauso del público a la arpista, quien tuvo que regresar una vez más al escenario para agradecer a los oyentes. 

El concierto continuó con Música para charlar de Silvestre  Revueltas  y Pieza Vianesa de Abraham Mafud, que fue bien recibida por la audiencia. Al término de la canción, el director buscó con la mirada al compositor entre las butacas para pedirle que se ponga de pie y reciba los aplausos. 

El broche de oro, el esperado Huapango de Moncayo robó un “Viva México” de los músicos de la sinfónica y los asistentes al término de la canción. 

La luces del teatro volvieron a prender para finalizar el concierto, así como entraron, los asistentes tomaron de nuevos sus sombrillas e impermeables y se enfrentaron a la lluvia incesante que adormeció a la ciudad hasta la madrugada. 

Al final, Lomónaco salió a un costado del teatro como los demás músicos y fue felicitado por algunas personas hasta que su delgada figura de desvaneció  entre la lluvia y su paraguas negro.