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Artista lame y besa esculturas prehispánicas de México: Galería

Pepe Romero realizó un ‘performance’ en el Museo Nacional de Antropología

Con el objetivo de no banalizar el arte precolombino y de protestar en contra de la lógica capitalista del arte, este creador besó y lamió piezas de hace cientos de años que pertenecieron a las culturas prehispánicas que poblaron lo que hoy es México.

Se trata de Pepe Romero, quien ha llamado Mexique a este nuevo proyecto que pretende sumarse a la ola de protestas por la subasta de objetos arqueológicos en Europa y Estados Unidos, donde los coleccionistas los adquieren pese a que esas piezas están protegidas contra su comercialización por las leyes del país latinoamericano.

Las piezas que lamió el artista se encuentran en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, uno de los más grandes del continente americano.

“Por supuesto que esto coloca a las espectadoras en una posición incómoda, están presenciando un aparente daño -habrá que discutir qué tanto afecta la saliva a la piedra- a nuestro patrimonio. A diferencia de las subastas de Drouot de piezas prehispánicas que son realizadas casi sin la indignación generalizada de la audiencia”, se explica en la cuenta de Instagram donde fue difundido el performance.

Este acto escénico es una protesta en contra de una puja organizada en Drouot, en Francia, donde se subastaron 130 piezas de arte preocolombino, de las cuales 95 de ellas conforman el patrimonio cultural de México.

Parte de este acto performático fue dado a conocer durante el Festival Ceremonia 2022, donde se presentaron artistas como Arca, C. Tangana, Wu Tang Clan, Nathy Peluso, Molchat Doma, entre otros.

Pepe Romero se identifica como un artista contemporáneo transgresor, es activista por los derechos de la comunidad LGBTTTI y su laboratorio artístico se llama Fábrica de Degenerados, un espacio donde se enseña “la exploración del performance como un medio válido para la expresión poética y simbólica”.

Al respecto, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) respondió a La Jornada que está investigando si falló el sistema de seguridad y vigilancia en el Museo Nacional de Antropología.

El artículo 52 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos dice: “Al que por cualquier medio dañe, altere o destruya un monumento arqueológico, artístico o histórico, se le impondrá prisión de tres a 10 años y multa hasta por el valor del daño causado”.

El INAH informó que “nunca hubo solicitud y de ninguna manera se dio autorización” y añadió que se encuentra “revisando los sistemas de seguridad del museo para determinar cuándo fue realizada la grabación, si hubo contacto directo con las piezas y determinar las acciones a seguir”.