Internacional

Brasil y Paraguay levantan la emergencia sanitaria por Covid-19

Autoridades responsables aseguran que la pandemia aún no acaba.

El ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, justificó hoy el fin del estado de “emergencia” en vigor desde 2020 debido al Covid-19, pero aclaró que eso no supone que la pandemia haya acabado, pues el virus “sigue circulando”.

El “estado de emergencia en la salud pública” fue decretado el 3 de febrero de 2020, antes de que se confirmara el primer caso en el país, y permitió la adopción de cientos de normativas para hacer frente a la pandemia que ahora serán derogadas gradualmente, indicó el ministro sobre el carácter “burocrático” de la nueva resolución.

“La decisión reconoce lo que vivimos en Brasil actualmente”, dijo Queiroga en una rueda de prensa, después de que anoche informó sobre la revocación del estado de emergencia sanitaria, una medida similar a la que Uruguay adoptó el pasado 5 de abril.

De igual manera, Paraguay levantó las precauciones, con lo que puso fin al uso obligatorio de la mascarilla ante el descenso de los contagios y muertes por el virus.

La decisión la dieron a conocer en una conferencia de prensa el jefe del Gabinete Civil, Hernán Huttemann, y el ministro de Salud, Julio Borba, después de un encuentro que sostuvieron varios miembros del Ejecutivo con el presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez.

En concreto, el Ejecutivo derogó el decreto 3456 del 16 de marzo de 2020, por medio del cual declaró la situación de emergencia sanitaria a raíz de Covid-19.

Huttemann explicó que, a partir de ahora, “queda sin efecto” la ley que estableció el uso obligatorio de la mascarilla, cuya vigencia dependía de la continuidad de la emergencia sanitaria.

No obstante, aclaró que el Ministerio de Salud puede recomendar llevar tapabocas en “determinados momentos”.

Por otro lado, se mantiene la exigencia para el ingreso al país del certificado de vacunación o de una prueba PCR para los no vacunados.

El ministro  brasileño subrayó que no se está ni “acabando con la pandemia” ni tampoco alterando la calificación, pues eso le corresponde a la Organización Mundial de la Salud (OMS), pero indicó que “los países son soberanos para tomar sus propias decisiones, según sus propias situaciones”.

En el caso de Brasil, señaló que “la decisión reconoce lo que vivimos” en este momento, con la sostenida caída de los números de contagios y de muertos que se observa desde hace más de dos meses, una vez que fue superada la última y virulenta ola, causada por la variante ómicron del coronavirus.

Este domingo, de hecho, Brasil registró 22 fallecimientos por Covid-19, lo cual supuso la cifra más baja desde el 29 de marzo de 2020, y sumó 2 mil 541 nuevas infecciones, después de que a inicios de este año había llegado cerca de los 300 mil nuevos casos por día.

A pesar del nuevo escenario, Brasil se mantiene por detrás de Estados Unidos y la India como el tercer país más afectado en el mundo por la pandemia, con 661 mil 960 muertes y 30 millones 252 mil 618 de casos, de acuerdo con los últimos datos oficiales, difundidos este domingo.

Queiroga celebró la mejoría de las últimas semanas y la atribuyó sobre todo a la respuesta de la sociedad al plan de inmunización, así como al hecho de que el 73 por ciento de los 213 millones de brasileños cuenten ya con la pauta completa de vacunación.

Garantizó que el sistema de sanidad se mantendrá en alerta y seguirá “preparado” para un “eventual” agravamiento de la situación, pese a que esa posibilidad es considerada muy remota por las autoridades.

Con la continua mejora del escenario sanitario, en los últimos meses también han caído gradualmente todas las restricciones que los gobiernos regionales y municipales habían impuesto, entre las cuales figuraba la obligatoriedad del uso de mascarillas, que ya ha acabado en todo el país, tanto al aire libre como en espacios cerrados.

Celebrando el Carnaval en Río

“Estamos muy tranquilos”, garantizó Queiroga, quien hasta destacó que esta misma semana serán celebrados los desfiles del Carnaval de Río de Janeiro, fiestas multitudinarias que habían sido canceladas en 2021 y en febrero pasado debido a la situación sanitaria.

“En Carnaval se usan máscaras, pero no las que se han usado” por causa de la pandemia, dijo Queiroga, quien apuntó que el hecho de que hayan sido autorizados los desfiles de las escuelas de samba que reúnen a decenas de miles de personas es uno de los indicativos de que Brasil tiene un “escenario epidemiológico equilibrado”.

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que desde el comienzo de la crisis minimizó la gravedad de la pandemia, no se pronunció, al menos en forma inmediata, sobre el fin de la emergencia sanitaria, aunque ya desde marzo pasado había adelantado que se anunciaría en abril, como de hecho ha ocurrido.