Internacional

China está obsesionada con desinfectar contra el covid-19. Pero, ¿está causando más daños que beneficios?

Los trabajadores vestidos con trajes protectores que rocían nubes de desinfectante sobre las calles de la ciudad, las fachadas de los edificios, los bancos de los parques e incluso los paquetes se han convertido en una imagen habitual en la China de la era de la pandemia.

En Shanghái, el epicentro del mayor brote del país, los medios de comunicación estatales informan de que miles de trabajadores se han organizado en equipos para desinfectar zonas, centrándose en las que se sabe que han acogido a pacientes de covid-19, una medida que el gobierno considera clave para frenar la propagación de la variante ómicron.

Pero la práctica suele ir mucho más allá. Aparentemente, cualquier zona al aire libre corre el riesgo de ser objetivo de los trabajadores con sus máquinas desinfectantes, ya que la rigurosa política china de “cero covid-19” impulsa una obsesión por desinfectar todo.

En Shanghái, los bomberos han sido apartados de sus funciones y han sido asignados para trabajar en las labores de desinfección, una liga juvenil local ha buscado voluntarios también para este trabajo, y se ha reclutado a equipos de rescate de emergencia de zonas remotas de China para que participen en la campaña, a menudo con equipos pesados y con materiales peligrosos.

En algunos barrios de Shanghái se han instalado estaciones especiales de producción de productos químicos, mientras que en otros se han equipado vehículos con tanques de productos químicos y dispositivos similares a cañones para disparar el desinfectante a las calles, según los medios de comunicación locales. Se han colocado robots de desinfección en las estaciones de tren y se han instalado también para patrullar en algunos centros de cuarentena.

Pero estos esfuerzos –y otros, como la insistencia en que los trabajadores lleven trajes para materiales peligrosos y los mensajes grabados a todo volumen que se reproducen en bucle para recordar a la gente cómo prevenir la enfermedad– pueden ser una pérdida de tiempo, esfuerzo y recursos.