Campeche

Uacam deberá reincorporar a alumna expulsada por su cambio de género

Victoria Salas fue dada de baja por presentar un supuesto documento médico falsificado.

A Victoria o Sergio Salas no le incomoda como le llamen. La alumna ganó un juicio en contra de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Campeche (Uacam) por lo que deben reincorporarla a sus estudios, respetar su apariencia física y su voluntad femenina, según dictó el Consejo Universitario.

Victoria Salas dijo que en la rectoría de Adriana Ortiz Lanz, en el 2012, comenzó su “calvario” al asistir a la escuela con cabello largo y uniforme de mujer; su baja fue en la administración de Gerardo Montero, porque según había falsificado permisos médicos, relató. 

“No me pudieron comprobar las acusaciones, simplemente querían sacarme pues en ese entonces aún no era bien visto la libertad de elegir tu género, mi apariencia causó mi baja de la escuela por ser gay, pese a que no le faltaba el respeto a nadie y mis compañeros en ese entonces también defendieron mi lugar, pero contra el sistema nada pude hacer y hoy me lo restituyen”, dijo.

Aunque comenzó sus estudios “tarde”, en edad, y bajo el nombre de Sergio Salas, dijo que se animó a estudiar la carrera de fisioterapeuta porque con el apoyo de su círculo de amigos aprendió a dar masajes, posteriormente, trabajó en clínicas Spa y, finalmente, quiso especializarse en la fisioterapia pero no imaginaba lo que vendría a mitad de su carrera con los ataques a su persona, sólo por decidir estudiar la carrera siendo ella misma, contó. 

“No me incomoda que me llamen Sergio o como mi nombre ante la sociedad, Victoria, literalmente sólo quiero ser yo, no estoy peleada ni me molesta cualquiera de los dos nombres, y respeto a mis papeles oficiales es igual, sé quien soy, sé de donde vengo y lo que quiero, por eso todo lo demás no me interesa. Simplemente, quiero terminar lo que inicié, pues una vez reincorporada a la escuela, seguiré con la demanda de daños y perjuicios”, dijo.

Foto: Jairo Magaña

Oriunda de Champotón, hoy representa a la comunidad LGBTTTI en dicho municipio, y gracias al apoyo de la organización, logró contactar con un abogado meridano para ayudarle en su caso. El veredicto final llegó a principios de junio, con ello comenzó los trámites para su retorno escolar ante la rectoría de José Abud Flores, y aunque reconoció que teme que sean falsas esperanzas, hoy a las puertas de la Facultad de Enfermería y la de Medicina, asistió para iniciar con la rematriculación.

Sin embargo, aseguró que “tendré que empezar de cero, mi plan escolar es diferente al de ahora, y aún no sé si revalidaré materias o empezaré en el mismo semestre, pero el primer paso está dado, el Consejo Universitario me dio razón y apoya mi regreso a la escuela de Enfermería, así que no necesito más, iniciaré de nuevo mis estudios aun así termine a los 50 años y les demostraré que no pudieron apagarme”, dijo.

El primer acuerdo tomado por el Consejo fue dejar insubsistente el acuerdo de agosto del 2019 donde le daban baja definitiva, dictada por la comisión accidental del Consejo Universitario; segundo, declararon fundado el argumento de Sergio –Vitoria- Javier Salas Centurión, por lo que al no considerarse ilegítima la constancia médica de 24 febrero del 2015 no comprueban la falsificación de algún documento oficial.

Tercero, revocaron la determinación emitida el 25 de agosto del 2017 por el Consejo técnico de la facultad de Enfermería de la Uacam, en este se habla de la expulsión por el supuesto documento falso. Con ello, una vez con este veredicto debe ser restituida a sus estudios nuevamente.

Finalmente, culpó a Josefa Pérez Olivares, directora de la Facultad de Enfermería en ese entonces, cuando Gerardo Pérez Montero era el rector; señaló que no se hizo lo suficiente para que pararan los ataques en su contra solo por su imagen física.