Yucatán

Serpiente ciega yucateca, víctima de mitos infundados.

Bajo la hojarasca de la península de Yucatán habita un reptil rodeado de añejos mitos y cuya existencia ha resultado -injustificadamente- incómoda para sus habitantes. La serpiente ciega yucateca se desplaza, incauta de la ignorancia, buscando su sustento, mientras en la superficie orquestan su exterminio por ser “pica sombra”. 

La serpiente ciega yucateca (Amerotyphlops microstomus) es un reptil que, pese a su nombre, posee un par de rudimentarios ojos que le ayudan a distinguir la luz de la sombra. Al tratarse de un animal que vive bajo la tierra, sus ojos están protegidos por escamas, lo que impide que se observen a simple vista.

“Es una especie que vive bajo la tierra y se alimenta de pequeños invertebrados como hormigas, termitas y sus larvas; es endémica de la península de Yucatán y su tamaño no suele superar los 35 centímetros de largo”, precisó el biólogo Pedro Nahuat Cervera, director de la asociación Ekuneil Yucatán.

Esta especie, aclaró el experto, es totalmente inofensiva para los humanos; y aunque quisiera morder, el tamaño de su boca lo impediría. Incluso si lo consiguiera, continuó, las dimensiones de sus dientes no representan un peligro, es decir, no podrían atravesar la piel para causar un daño alguno. 

Foto: Álvaro Monter Pozos

A la serpiente ciega yucateca, explicó Nahuat Cervera, se le conoce también como “pica sombra”, pues existe la creencia -sobre todo en municipios del interior del estado- de que, al entrar en contacto con la sombra de una persona, la parte que “tocó” se pudrirá eventualmente. “Por ejemplo, si tocó la sombra de tu brazo, tu brazo será el que se pudra; o si tocó la sombra de tu pierna, así va a ser”, expuso.

El biólogo dijo desconocer las razones de este mito y aseguró tajante que totalmente falso. Consideró que, al tratarse de una serpiente que vive en la oscuridad, cuando se encuentra en la superficie la sombra significa protección para ella, así que la busca. 

Especie poco común

Esta especie de reptil, reiteró, habita principalmente debajo de la tierra, la hojarasca, los troncos y las piedras. Durante la temporada de lluvias, prosiguió, es cuando es más común verla afuera ya que el suelo se satura con agua. Puede hacerlo en otras ocasiones, pero no es algo común. 

“No se trata de una especie muy común, no es tan fácil encontrarla por lo mismo que vive bajo la tierra. No obstante, hay registros de avistamientos en Mérida; y diversos poblados de Yucatán. También en la zona del caribe, en ciudades como Playa del Carmen y Cancún. Asimismo, en Campeche; y en el norte de Guatemala y Belice”. 

En Ekuneil, la asociación que preside Pedro Nahuat y que se dedica al cuidado y conservación de dichos reptiles, también han recibido reportes de la presencia de este reptil, sin embargo, subrayó, son aislados los casos.

“Las personas muchas veces piensan que es una lombriz porque tiene el color de una, pero se mueve como una serpiente. Si la gente es observadora, puede incluso ver su lengua; y es cuando nos hablan y con todo gusto acudimos”, comentó.

“Como una salchicha”

La serpiente ciega yucateca tiene el cuerpo desarrollado para moverse a través de la tierra. Si alguna vez se le observa a detalle, añadió, se podrá notar que no existe diferencia entre su cabeza, cuerpo y cola: “es más como una salchicha”, dijo.“Esto es porque, al moverse bajo la tierra, el tener un cuerpo compacto le genera menos fricción que tener uno con una cabeza muy marcada; o una cola que le pudiera generar un obstáculo en el ámbito en el que se desenvuelve”, sentenció.

Este reptil, al igual que muchos otros, se guía por el olfato; y no por el sentido de la vista. Las serpientes, acotó el investigador, tienen un olfato sumamente desarrollado y es por eso que constantemente dejan ver sus lenguas.

En cuanto a su periodo reproductivo, Nahuat Cervera reconoció que no se sabe mucho al respecto, ya que se trata de una especie muy poco estudiada a razón de que es una especie secretiva, es decir, que no se ve con tanta frecuencia; que le gusta pasar desapercibida.

“Sabemos que es ovípara y que pone una cantidad de huevos pequeña: entre seis y ocho. Pero no se sabe temporada; y tampoco a ciencia cierta su proceso de reproducción, lo que se sabe es porque se extrapola de especies similares”, afirmó.

. Ilustración @ca.ma.leon

Deforestación y exterminio, sus amenazas

Pese a que no se encuentra en algún grado de amenaza ante ninguna institución de protección animal, la serpiente ciega yucateca es vulnerada por otras prácticas como la deforestación; los cambios de uso de suelo y sobre todo su exterminio indiscriminado.

“Aunque vive bajo el suelo, los árboles le brindan cierta temperatura, humedad y aireación. Si no están estos árboles, el sol pega directo al suelo que se seca, se compacta; y finalmente perjudica a esta serpiente”, sostuvo.

La matanza por parte de las personas también es un problema para la serpiente, pues persisten falsas creencias como la de la “pica sombra”. El hecho de ver un animal “raro”, lamentó, causa que la gente los mate, cuando son animales totalmente inofensivos.

Otro factor que pone en riesgo a la serpiente ciega son las mascotas y especies invasoras como los perros y gatos domésticos. Al aparecer el reptil en un parque; o un patio, por ejemplo, un gato es un depredador seguro. 

“El cambio de uso de suelo también, pues al pasar de una selva a un potrero, por mencionar un caso, los factores ambientales cambian drásticamente y seguramente representará una afección para esta serpiente”, advirtió el biólogo.

En lo que respecta a su importancia para el ecosistema, Pedro Nahuat compartió que se trata de una especie controladora de poblaciones de los invertebrados con los que se alimenta; y también es alimento de otras especies como aves, mamíferos y reptiles. Es parte vital del equilibrio ambiental.

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