Interior del Estado Yucatán

Ante altas temperaturas, el IMSS Yucatán exhorta a mantener una adecuada hidratación

·         Ayuda a regular la temperatura corporal.

·         Se recomienda beber agua simple potable o purificada, así como evitar el consumo de bebidas energéticas, alcohólicas y de agua mineral.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán reitera la importancia de fortalecer la salud y tener una buena hidratación, ante las altas temperaturas; ya que de lo contrario podrían generarse complicaciones en el organismo como: estreñimiento, deshidratación, golpe de calor o hasta problemas en vías urinarias.

La coordinadora de Enfermería en Salud Pública, Catalina Magaly Salazar Aguilar, exhortó a la población a beber diariamente de 1.5 a 2 litros de agua simple potable, ya que además de prevenir la deshidratación y otras complicaciones, permite que se desarrollen adecuadamente las funciones fisiológicas (respiración, coordinación, circulación, etc.).

“Cuando el organismo registra falta de agua, activa mecanismos a nivel neurológico como la sed, que hace que la boca se reseque y surja la necesidad de ingerir líquidos. Si esto no sucede, se desencadena el proceso de deshidratación u otras complicaciones generadas por esta misma condición, por ejemplo: mareos, aspecto de tener los ojos hundidos, fatiga, dolores de cabeza, calambres musculares, delirios, entre otros.”, explicó.

Beber cantidades suficientes de agua también favorece las micciones (orinar), lo que es bueno para la limpieza de los riñones y para prevenir infecciones en las vías urinarias, ya que se evita la proliferación de bacterias en este órgano.

De igual forma, el mantener una buena hidratación ayuda a regular la temperatura corporal y favorece a que la sangre transporte oxígeno con mayor facilidad a cada uno de los órganos. También logra mejorar el proceso de digestión y previene casos de estreñimiento.

Finalmente, se recomienda aumentar el consumo de agua simple, así como evitar recurrir a los refrescos o bebidas alcohólicas, energéticas y muy endulzadas, sobre todo aquellas personas que ya cuentan con un diagnóstico de obesidad, diabetes e hipertensión.

De igual forma, se exhorta a supervisar un óptimo consumo de líquidos en infantes y adultos mayores; ya que son los grupos más vulnerables de presentar deshidratación y otras complicaciones.