A un año de la denuncia popular presentada por comunidades mayas de la Red To’oné Ja’o’on ante autoridades federales, la situación del acuífero en la Península de Yucatán es alarmante y pone al descubierto la omisión institucional frente a la agroindustria porcícola.
Un nuevo estudio de calidad del agua realizado por Greenpeace México en agosto de 2026 (con análisis respaldados por laboratorios de la UNAM Universidad Nacional Autónoma de México y la Johns Hopkins University), confirma #contaminación grave en pozos y cenotes.
PUNTOS CLAVE
1. Contaminación fecal confirmada: El monitoreo en 17 sitios de localidades como Kinchil, Motul, Chocholá y Celestún detectó altos índices de materia orgánica, bacterias peligrosas y coliformes fecales vinculados directamente con residuos porcinos (método Pig2Bac).
2. Focos rojos en el acuífero: Al ser un suelo kárstico (roca caliza porosa), los contaminantes se filtran con facilidad. Se hallaron nitratos por encima de los límites recomendados por la #OMS en Motul y Chocholá, poniendo en riesgo el consumo humano.
3. Omisión y simulación federal: A un año de las denuncias, dependencias como la PROFEPAConagua Comisión Nacional del Agua y SEMARNAT arrastran un grave incumplimiento en inspecciones, sanciones reales y clausuras a granjas reincidentes (como #GARY, #MOBA y complejos de #Kekén).
4. Acuerdos a espaldas del pueblo: La #PROFEPA ha sostenido reuniones bilaterales con empresarios y autoridades estatales para trasladar competencias al gobierno de Yucatán, excluyendo a las comunidades. Esto derivó en un juicio de amparo con suspensión definitiva concedida por una jueza federal.
5. Nuevas amenazas a la Reserva #Cuxtal : Tras el cierre de la granja en Santa María Chí, se reportó el traslado clandestino de miles de cerdos hacia zonas cercanas a Molas y la Reserva Ecológica Cuxtal, poniendo en riesgo el principal abastecimiento de agua para #Mérida.
6. Advertencia internacional de la ONU México : En marzo de 2026, el relator especial de la ONU sobre sustancias tóxicas visitó la zona y respaldó la urgencia de declarar una emergencia sanitaria y ambiental en la península ante la expansión desregulada de mega granjas.
7. Exigencia de justicia y moratoria: Las comunidades mayas no piden más promesas; exigen transparencia en las inspecciones, monitoreo independiente, reparación integral de los daños y una moratoria inmediata a la expansión de la ganadería industrial en la región.
¿Qué opinas del papel de las instituciones ambientales ante este problema? Déjanos tu análisis en los comentarios.
DANIEL BARQUET


Leave a comment