Umán, Yucatán, 30 de julio de 2025.– Una fuerte inconformidad social se vive en el municipio de Umán a raíz de la construcción de un gasoducto que atraviesa la comunidad, cuya presencia ha despertado temores entre las y los habitantes por posibles afectaciones a su salud, seguridad y medio ambiente. En un acto de protesta, vecinas y vecinos organizaron un bloqueo para exigir explicaciones claras y transparentes sobre el proyecto, el cual –según afirman– avanza sin haber sido consultado con la población.
En respuesta a la presión social, la presidenta municipal, Kenia Walldina Sauri, se presentó en el sitio del conflicto. Sin embargo, su intervención generó más descontento que soluciones. Durante el intercambio con la ciudadanía, la alcaldesa se deslindó completamente del proyecto, asegurando que la obra no forma parte de la agenda ni del presupuesto de su administración municipal, y que su presencia en el lugar respondía únicamente a una solicitud de la empresa a cargo del gasoducto, que le manifestó su “preocupación” por las reacciones de la población.
“Los de la empresa van a venir a hablar con ustedes”, fue la única declaración que ofreció a las y los manifestantes, quienes reclamaban información precisa sobre los impactos de la obra en sus viviendas, su entorno y su salud.
Lejos de ofrecer respuestas, la postura de la alcaldesa fue percibida como evasiva e irrespetuosa. Testigos señalaron que, en medio del diálogo, Sauri interrumpió su conversación con los ciudadanos para atender una llamada telefónica, justo cuando un reportero local le preguntaba directamente por su postura institucional ante el conflicto.

“Es una falta de respeto que no nos dé la cara y nos mande a hablar con la empresa”, expresó una de las manifestantes visiblemente molesta. “Queremos saber si este gasoducto representa un riesgo para nuestras familias. ¿Por qué nadie nos informa nada?”.
La comunidad insiste en que no ha habido consultas previas ni comunicación clara sobre el desarrollo del proyecto. Por ello, exigen a las autoridades competentes que se transparente toda la información relacionada con la construcción del gasoducto, se convoque a mesas de diálogo con participación ciudadana, y se realicen estudios independientes de impacto ambiental y de riesgos para la población.
Mientras tanto, el clima de incertidumbre, enojo y desconfianza continúa creciendo entre los habitantes de Umán, quienes denuncian sentirse ignorados por las autoridades municipales y estatales ante un problema que afecta directamente su calidad de vida.
Las y los vecinos reiteraron que mantendrán su movilización hasta recibir respuestas concretas de las autoridades responsables del proyecto.



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