El municipio de Umán vuelve a estar en el ojo del huracán. Esta vez no por la falta de servicios ni por el abandono de las colonias, sino por un crimen que ha desatado indignación y furia entre la ciudadanía: la cruel ejecución de “Princesa”, una perrita noble y querida en la colonia San Francisco, que perdió la vida tras recibir 14 disparos, ser golpeada y desmembrada presuntamente por un vecino identificado como “Kantún”.
El hecho ocurrió la tarde del miércoles 17 de septiembre, pero lo que más ha encendido a la opinión pública no es solo la saña del ataque, sino la pasividad y silencio cómplice de las autoridades municipales, encabezadas por la alcaldesa Kenia Walldina, quien hasta ahora no ha emitido postura alguna sobre un caso que mantiene consternada a la población.
Vecinos hablan: “Princesa no era un peligro”
De acuerdo con el testimonio de Claribel Casanova, vecina y testigo de los hechos, “Princesa” era un animal noble, dócil y respetado en la comunidad. Su único “pecado” —según narra— era entrar a los patios de las casas, sin causar daño alguno.
“Era muy buena, jamás mordía a nadie. Como cualquier perro, corría detrás de iguanas, pero nunca lastimó a un ser humano. Todos la queríamos, todos la conocíamos. Su muerte no tiene perdón”, señaló entre lágrimas.
El agresor, libre y con antecedentes de amenazas
El presunto responsable había advertido anteriormente que atentaría contra la vida de la perrita, alegando que dañaba a sus borregos. Sin embargo, hasta ahora no ha mostrado evidencia que sustente sus acusaciones. Lo alarmante es que, pese a la brutalidad del crimen, sigue en libertad y solo se espera que acuda a declarar el jueves 18 de septiembre ante la Fiscalía General del Estado.
Crimen que evidencia omisión del Ayuntamiento
Este atroz caso ha puesto de relieve no solo la violencia contra los animales, sino también el abandono institucional. Mientras en otros municipios se han implementado protocolos de protección animal y se han creado brigadas de atención inmediata, en Umán los vecinos denuncian que la autoridad municipal ni siquiera cuenta con programas reales de prevención o castigo contra el maltrato.
“No es la primera vez que se maltrata a un animal aquí, pero las autoridades nunca hacen nada. Ahora fue ‘Princesa’, mañana puede ser otro perro, un gato, o incluso una persona. La alcaldesa brilla por su ausencia”, recriminan ciudadanos en redes sociales.
Indignación social y reclamos contra Kenia Waldinia
La indignación crece no solo por la violencia del acto, sino porque la administración de Kenia Waldinia mantiene un silencio que la ciudadanía califica como indiferencia e insensibilidad. Colectivos animalistas, organizaciones civiles y vecinos planean movilizaciones para exigir justicia, no solo para “Princesa”, sino para todos los casos de maltrato que quedan impunes bajo la actual gestión municipal.
“Ya basta de un Ayuntamiento que solo sirve para tomarse fotos y no para proteger a su gente ni a los animales. Queremos justicia, queremos leyes que se cumplan y queremos que la alcaldesa dé la cara”, expresó un grupo de vecinos inconformes.
La pregunta que incomoda al poder
La ciudadanía se pregunta: ¿qué tan comprometida está la administración municipal con el bienestar de Umán si ni siquiera es capaz de garantizar justicia en un caso tan evidente y brutal?
La muerte de “Princesa” no solo es una tragedia que golpea a una colonia, sino un reflejo del abandono institucional y político que vive el municipio. Cada día queda más claro que la indignación ciudadana no solo es por la perrita asesinada, sino por un Ayuntamiento que —en opinión de muchos— parece estar más preocupado por cuidar la imagen de su alcaldesa que por atender las verdaderas demandas de la gente.


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