La alcaldesa de Umán, Kenia Walldina Sauri Maradiaga, vuelve a colocarse en el centro de la polémica tras darse a conocer que diversas obras municipales llevan su nombre o iniciales, lo que ha generado fuertes críticas y un procedimiento legal en su contra.
El hecho ya tuvo consecuencias inmediatas: el Partido Acción Nacional (PAN) interpuso una queja ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Yucatán (IEPAC), acusando a la edil de violar la Constitución y la legislación electoral, que prohíben el uso de recursos públicos con fines de autopromoción.
“El marco legal es claro: ninguna autoridad puede aprovecharse de las obras públicas para hacer propaganda personal. Exigimos verificar las obras, levantar actas y ordenar la eliminación de cualquier referencia a la alcaldesa”, declaró Jorge Antonio Ortega Cruz, responsable jurídico del PAN en Yucatán.
La controversia no pasó desapercibida para la dirigencia de Morena en el estado. El presidente Carlos Bojórquez Urzaiz, aunque intentó minimizar el tema, reconoció que de comprobarse las acusaciones “hay que corregirlo”.
No obstante, no es la primera vez que Sauri Maradiaga enfrenta críticas por sus decisiones al frente del municipio. En episodios previos, anunció la prohibición de aves de traspatio en viviendas particulares —medida que después eliminó y atribuyó a un error de su equipo de comunicación—, y también se le acusó de otorgar permisos para que se realizaran peleas de gallos en instalaciones deportivas municipales.

La más reciente acción, calificada por la oposición como un acto de egocentrismo y uso indebido del poder, ya circula ampliamente en redes sociales con imágenes que evidencian los señalamientos.
Con cada nueva controversia, la administración de Kenia Walldina Sauri Maradiaga acumula cuestionamientos que ponen en duda su capacidad de gobernar con transparencia y apego a la legalidad.


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