Tehuacán, Puebla – 10 junio 2025
La crisis en el sector salud vuelve a evidenciarse de manera alarmante. En el Hospital General de Zona No. 15 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ubicado en Tehuacán, Puebla, la atención médica se ha deteriorado a niveles indignantes: pacientes están siendo atendidos en el suelo debido a la carencia absoluta de camillas, materiales básicos y medicamentos.
La situación ha escalado al punto de que personal médico y de enfermería se ve forzado a improvisar espacios de atención, en condiciones inaceptables tanto para los pacientes como para los trabajadores de la salud. Esta medida extrema fue autorizada por la subjefa de Enfermería del hospital, Leticia Rivera, ante la imposibilidad de contar con los recursos necesarios para una atención digna.
Desde hace meses, este hospital presenta una alarmante escasez de insumos esenciales como jeringas, agujas, papel para electrocardiogramas, sueros y analgésicos. Sin embargo, el problema se ha agravado en semanas recientes con la falta de camillas, lo que ha obligado a pacientes a esperar e incluso recibir atención en el piso.
La situación en Tehuacán no es un caso aislado. En diversas clínicas y hospitales del país, se han documentado deficiencias similares. No obstante, la precariedad en esta unidad hospitalaria refleja el abandono que viven miles de derechohabientes, quienes enfrentan omisiones graves por parte de un sistema que asegura estar en proceso de mejora.
A nivel nacional, la problemática ha escalado al ámbito político. Esta misma semana, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente la cancelación de licitaciones para el surtimiento de medicamentos en diversos hospitales del país, debido a irregularidades detectadas en el proceso. “Se quisieron pasar de vivos”, declaró la mandataria, haciendo referencia a proveedores que presuntamente incurrieron en prácticas indebidas. Sin embargo, estas decisiones han tenido consecuencias directas en los centros de salud, donde el personal ya enfrenta la presión de la falta de insumos y la creciente inconformidad de los usuarios.
Adicionalmente, trabajadores del sector salud han salido a manifestarse, exigiendo condiciones laborales dignas, bases contractuales y el equipo mínimo indispensable para brindar atención. La protesta del personal también refleja un cansancio acumulado ante años de rezago, burocracia y negligencia institucional.
Este panorama evidencia una profunda crisis en el sistema de salud pública, que no puede seguir siendo ignorada. La atención médica en condiciones dignas no es un privilegio, sino un derecho constitucional. Los hechos que hoy ocurren en el IMSS de Tehuacán deben ser atendidos de inmediato por las autoridades correspondientes, antes de que las omisiones cobren consecuencias mayores.



Leave a comment